El engaño del trabajar bajo presión

Si has buscado empleo ya sea tradicionalmente o por Internet lo más probable es que te hayas encontrado con ofertas de empleo donde uno de los requisitos para los candidatos es que sepan trabajar bajo presión. Incluso, muchos candidatos en sus CV incluyen esa frase entre sus habilidades y destrezas, pero ¿De verdad es una habilidad el hecho de poder trabajar bajo presión de la cual se pueda presumir?

Trabajar bajo presión se refiere a desarrollarse profesionalmente bajo condiciones adversas, ya sea de tiempo o con sobrecarga de tareas. Esto, manteniendo un buen nivel de eficiencia y obteniendo los resultados deseados.

trabajar bajo presiónSi tú no eres demasiado fanático del trabajo bajo presión, quizá no estés tan mal. En caso de que creas que esa es la razón por la que no has podido conseguir empleo, conoce otras formas de ganar dinero desde casa..

Asimismo, es importante decir que el hecho de que la frase “trabajo bajo presión” se haya vuelto popular en el ámbito profesional no quiere decir que sea correcta, ni para los empleadores que lo exigen, ni para los empleados que se jactan de poder manejarse en ese tipo de ambientes. Sin embargo, nos han hecho creer que así es, normalizándola cada vez más.

Y ¿Por qué no está bien que un empleador exija que sus trabajadores sepan manejarse bajo presión cuando están ofreciendo una vacante? A continuación, esbozaremos alguna de las razones principales.

  • Cuando un empleador exige que el recurso humano sepa trabajar bajo presión, está declarando que no tiene procesos organizados estratégicamente, para poder garantizar un ambiente laboral estable y que este pueda ser agradable, a la vez de que exista productividad.

Por ende, el caos y la presión son ingredientes presentes en la ecuación de la empresa, lo cual no es precisamente admirable.

Una organización bien consolidada no exige el trabajo bajo presión, porque sabe que es responsabilidad de ella, el ofrecer un ambiente de trabajo que sea lo suficientemente seguro para que sus empleados puedan desarrollarse en él y ser productivos.

  • Si un empleador exige que sus trabajadores tengan que trabajar bajo presión, está confesando que no cuenta con un sistema que otorgue responsabilidades justas, a las personas competentes. Sino que esto se produce prácticamente al azar, lo que causa la presencia de la presión, o en otras palabras, un desorden que no permite que el trabajo pueda ser realizado de forma sistemática.

Cuando la organización es estable y trabaja de forma ordenada, por departamentos en el que cada uno tiene responsabilidades fijas, de las que ya son conscientes, no es necesario trabajar bajo presión, sino buscar la manera de mejorar la productividad a través de distintas estrategias que sean tanto convenientes para la empresa, como para los empleados.

  • Cuando se requiere la capacidad de trabajar bajo presión para ser parte de una organización, no se están tomando en cuenta las graves consecuencias que puede traer el estrés para la vida de los empleados. Según diversos estudios, las consecuencias del estrés pueden ser tan graves que pueden compararse incluso, a las consecuencias que trae el hábito de fumar o la obesidad para el organismo.

Esto es bastante serio porque las empresas exitosas y eficientes, saben lo importante que es tener un talento humano saludable, ya que de ellos depende un importante porcentaje del éxito de la organización. El trabajar bajo presión no garantiza mayores ganancias o productividad. En cambio, si estás buscando darle un estímulo importante a la eficiencia de tu empresa, échale un vistazo a este artículo.

  • Cuando una organización exige saber trabajar bajo presión para entrar a sus filas, demuestra que no tiene objetivos realistas y metas bien establecidas en base a su talento humano. De hecho, deja en evidencia que los indicadores tomados en cuenta para establecer sus objetivos no son los más idóneos, porque si lo fueran no se necesitaría de presión sino de estrategias de calidad y previamente comprobadas que funcionen en los tiempos previstos.
  • Además, cuando se requiere trabajar bajo presión en una organización, también quiere decir que el reclutamiento está fallando. Esto, debido a que cuando el sistema de reclutamiento y selección de personal está bien realizado, el talento humano que se integra a la organización no necesita trabajar bajo presión, sino desempeñarse óptimamente según su profesión y experiencia.

En cambio, cuando se contratan a las personas equivocadas, es más probables que estos se sientan inseguros con respecto a sus funciones o no sepan realizarlas, lo que traerá equivocaciones, problemas y, por ende, presión en el entorno laboral.

  • Por último, pero no menos importante, al tener entre las exigencias la capacidad de trabajar bajo presión, la empresa deja en evidencia que no les importa la fidelización de los empleados, ni cuidan la tasa de rotación de su personal.

Está demostrado que para que esta se encuentre en niveles óptimos el ambiente de trabajo debe ser agradable -entre otros factores- para que las personas se sientan a gusto y la rotación del recurso humano no sea un obstáculo para alcanzar el éxito.

Así que ya sabes, la próxima vez que vayas a escribir que buscas un empleado con capacidad de desenvolverse bajo presión, toma en cuenta todos los puntos anteriores para que puedas mejorarlos y no arrastrar al nuevo profesional a una espiral de caos laboral que hasta ahora no has podido resolver.

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